jueves, 20 de agosto de 2026

El barco violeta

 El barco violeta



Cada uno debía poner

un barco

en un lago.


Nunca había ido

más allá de su espejo

visible.


Construí mi barco

con la tierra

que alguna vez estuvo bajo el agua,

cuando el lago se retiró

y dejó su escarcha partida

sobre la tierra seca.


Después

tomé un poco del color del atardecer

y lo hice violeta.


Quería que durara

más allá de la noche.


Lo puse sobre otro barco,

para que no se deshiciera

tan pronto.


Y lo dejé descansar.


Entonces vi un portal.


Alguien estaba allí

invitándome a ir más allá,

a navegar hacia adentro.


Pero supe

que era una trampa.


Quien entraba

se convertía en otra cosa

y ya no regresaba.


Yo miré mi barco violeta

sobre el lago

y decidí quedarme afuera.


Había lugares

que podían parecer un paraíso

y, sin embargo,

pedían demasiado

para dejarte entrar.


Sergio Alejandro Cortez

Poeta

Traslasierra

Villa Dolores, Córdoba, Argentina

lunes, 17 de agosto de 2026

POEMA

 La primera vez

que volé,

lo hice entre los pastizales.


Volé bajito.


Miré a los demás voladores:

surcaban ágiles

por encima de los olivos,

altos,

entre las nubes.


Yo no.


Tal vez siempre quise

volver al lugar cómodo,

donde el cielo

todavía no daba miedo.


Todo lo demás

parecía peligroso.


Pero un día

entendí que volar

no era llegar más alto.


Era animarse

a dejar el pastizal.


Entonces abrí las alas

sin mirar las nubes

y volé apenas

lo suficiente

para descubrir

que también abajo

había un cielo.


Sergio Alejandro Cortéz

Villa Dolores

Córdoba

Argentina.