El faisán
No viniste cuando te llamé
para que vieras el faisán
venir al balde del patio.
Exótico,
pausó su viaje esmeralda,
tomó agua
tres veces.
Caminó debajo del tala,
explorando,
buscador de un poema.
Entonces
te llamé despacio,
para no asustarlo.
Y su plumaje se derramaba
mientras se acercaba a su huida.
Llegaste corriendo.
El faisán
ya no estaba.
Ni el agua.
Ni la tarde.
Éramos volando también,
como el faisán,
en el mismo cielo,
pero hacia otra dirección.
Sergio Alejandro Cortéz
Poeta contemporáneo · Villa Dolores, Córdoba, Argentina
Poemas libres


