sábado, 21 de febrero de 2026

POEMA A LA MEMORIA

 Recuerdos que han muerto encarcelados

comían pesadillas para resistir.

Luego fueron solo huesos,

puros huesos,

sin conexiones

unos con otros,

otros con nadie.

Ni la soledad los mantenía unidos.

Solo huesos.

Cuando la vida se ha vuelto polvo,

¿cómo se le llama?

Viento.

Sergio Alejandro Cortéz

VILLA DOLORES, CÓRDOBA, ARGENTINA.



lunes, 16 de febrero de 2026

Rubio

 Color de su dios




Me discriminó el evangelista.

Me dijo:

“Negro fiero. Esclavo.”

Y después, como si nada,

me mostró la foto de su nieto:

“Rubiooo… de ojos claros…” decía.

“Es rubiooo…” repetía.

Y miraba mi piel.

Rubioooo.

Lo estiraba.

Lo alargaba.

Como si el color fuera salvación.

Mientras a mí me decía:

“Trabajá, esclavo.”

Se ponía los auriculares.

Leía la Biblia.

Llegaba tarde.

Se iba temprano.

Y su vida —según él—

era perfecta.

Perfecta

porque la hija se acostaba con hombres rubios,

fuera del matrimonio,

y así nacían nietos rubios.

Repito.

Con rubios.

Lo estiro.

Rubioooooos.

No negros.

No esclavos.

Y yo ahí,

rasguñándome la piel

que era pecado, según él,

escuchando el sermón

de un hombre que hablaba de Dios

con la boca llena de odio.



Sergio Cortéz