miércoles, 16 de septiembre de 2026

La perdiz caudilla

 La perdiz caudilla



Poema


¿Qué sabemos de la perdiz caudilla?


No la atrae tanto el maíz

como las semillas de sandía.


Para cazarlas

hay que hacerlo antes del atardecer,

cuando regresan de las represas

y vuelven a sus nidos violetas

entre los pastizales.


Hay que dejar solamente

tres semillas

cerca del nido


y un hilo anaranjado

atado a la última.


La perdiz cree

que el atardecer sigue su camino

y se acerca.


Cuando pique la tercera semilla,

hay que tirar del hilo.


Entonces el atardecer

se detiene un instante

y la perdiz queda con un moño

sobre el sombrero.


Así cae,

inmóvil y elegante,


como corresponde

a una perdiz caudilla.


Después se la lleva a la casa

y sirve para la cena

de toda la familia.


Aunque dicen

que nunca hay que comerla

sin preguntarle primero

por qué llevaba ese sombrero.


Sergio Alejandro Cortéz

Poeta serrano

Villa Dolores, Córdoba

Valle de Traslasierra

Poemas contemporáneos

martes, 15 de septiembre de 2026

Korokotongos poema

 Poema



Korokotongos

Fui al lanzamiento
de un libro.

Allá, cerca del cementerio,

fui porque noté
que había hongos
sobre la fuente.

Eran pequeños,
redondos,
con unos korokotongos
que parecían comestibles.

No había nadie.

Yo miré uno.

Después miré otro.

Tenían algo familiar,
pero no eran iguales.

Aunque haya nacido
en Traslasierra,
todavía me cuesta distinguir
los venenosos.

Siempre tuve esa sospecha:

que los hongos tóxicos
se parecen demasiado
a los que uno puede comer.

Entonces pensé
que quizá la vida
consistía en eso:

elegir uno
sin saber.

Agarré el más pequeño.

Lo acerqué a la boca.

Y justo antes de probarlo
me pregunté
si había venido a ver un libro

o a salvarme.

Sergio Alejandro Cortéz
Poeta de Traslasierra
Villa Dolores, Córdoba, Argentina