domingo, 23 de agosto de 2026

El arroyo sigue

 

Hasta mi rancho entendí
que el arroyo no vuelve
a buscar la piedra que lo lastimó.

Sigue.

Entre chañares, molles
y el vapor turquesa de las sierras,
dejé tirada la bronca
como una rama seca
al costado del sendero.

Me hicieron daño, uff.
Yo también intenté vengarme.

Mala decisión.

Hay noches heladas todavía
donde el recuerdo cala
igual que escarcha en la espalda.

Pero un maestro decía
que el odio pesa.

Y yo ya venía agotado
de cargar sombras,
como quien lleva leña mojada
cuesta arriba.

Por eso perdono.

No porque olvide,
ni porque esté bien lo que hicieron
o lo que hice,
sino porque no quiero
que el rencor me pudra
la belleza de los cerros
ni me enturbie el agua
que todavía me queda adentro.

Que Dios vea esto.

Yo prefiero quedarme acá,
escuchando las chicharras,
mirando la tarde jugar
con los naranjas
sobre el Champaquí,

mientras el viento del valle
barre despacio
todo lo malo.

Para nacer de nuevo.
Para hacer las cosas distintas.

Como el arroyo:

que sigue.

— Sergio A. Cortéz

Poeta
Villa Dolores, Valle de Traslasierra, Córdoba, Argentina

sábado, 22 de agosto de 2026

INTACTAS - Poema de Sergio Cortéz

Mi lugar

Sergio Alejandro Cortéz

Me pondrá una plaza.

 

Un banco vacío.

 

Y tiempo.

 

Todo el tiempo que haga falta.

 

Después dejará caer la lluvia.

 

No para entristecerme.

 

Sino para que tenga algo

que mirar

mientras espero.

 

También me pondrá frío.

 

Del bueno.

 

De ese que vuelve valioso

el calor de una mano.

 

Y una esperanza.

 

Pequeña.

 

Pero fiel.

 

Porque algunas luces

no saben apagarse.

 

Y si nadie llega,

 

si la cita vuelve a perderse,

 

me dejará la plaza.

 

La lluvia.

 

La noche.

 

Y la certeza

 

de que alguien

 

pensó en mí

 

al escribir este poema.

 

 

Sergio A Cortéz