Negación
¡Cuidado!
Grité
para todos.
Yo la reconocí.
La serpiente blanca
nadaba
sobre el vidrio.
Tiene una marca falsa
sobre su cabeza.
Salgan del agua.
Salgan
de la orilla.
Dije.
Nadie hizo caso.
“Es mentira.
Eso no existe acá.”
Entonces
callé.
Que nunca
la hayan visto
no significa
que deje de estar.
No falta
la serpiente.
Falta
la mirada.
Sergio Alejandro Cortéz
VILLA DOLORES
CÓRDOBA
ARGENTINA