jueves, 20 de agosto de 2026

POEMA A LA LUNA

 


Luna de la siesta

a las cuatro de la tarde
suspira un mandala sobre la acacia.

Se parece a un nido
un círculo de música
sobre el césped.

La luna de la siesta
acerca su oído de caracol
para escuchar una canción.

En la plaza,
alrededor de la guitarra,
cantamos.

Y ella se queda
escuchándonos.

Sergio Alejandro Cortéz
Poeta — Villa Dolores, Córdoba, Argentina

El barco violeta

 El barco violeta



Cada uno debía poner

un barco

en un lago.


Nunca había ido

más allá de su espejo

visible.


Construí mi barco

con la tierra

que alguna vez estuvo bajo el agua,

cuando el lago se retiró

y dejó su escarcha partida

sobre la tierra seca.


Después

tomé un poco del color del atardecer

y lo hice violeta.


Quería que durara

más allá de la noche.


Lo puse sobre otro barco,

para que no se deshiciera

tan pronto.


Y lo dejé descansar.


Entonces vi un portal.


Alguien estaba allí

invitándome a ir más allá,

a navegar hacia adentro.


Pero supe

que era una trampa.


Quien entraba

se convertía en otra cosa

y ya no regresaba.


Yo miré mi barco violeta

sobre el lago

y decidí quedarme afuera.


Había lugares

que podían parecer un paraíso

y, sin embargo,

pedían demasiado

para dejarte entrar.


Sergio Alejandro Cortez

Poeta

Traslasierra

Villa Dolores, Córdoba, Argentina