La perdiz caudilla
Poema
¿Qué sabemos de la perdiz caudilla?
No la atrae tanto el maíz
como las semillas de sandía.
Para cazarlas
hay que hacerlo antes del atardecer,
cuando regresan de las represas
y vuelven a sus nidos violetas
entre los pastizales.
Hay que dejar solamente
tres semillas
cerca del nido
y un hilo anaranjado
atado a la última.
La perdiz cree
que el atardecer sigue su camino
y se acerca.
Cuando pique la tercera semilla,
hay que tirar del hilo.
Entonces el atardecer
se detiene un instante
y la perdiz queda con un moño
sobre el sombrero.
Así cae,
inmóvil y elegante,
como corresponde
a una perdiz caudilla.
Después se la lleva a la casa
y sirve para la cena
de toda la familia.
Aunque dicen
que nunca hay que comerla
sin preguntarle primero
por qué llevaba ese sombrero.
Sergio Alejandro Cortéz
Poeta serrano
Villa Dolores, Córdoba
Valle de Traslasierra
Poemas contemporáneos

