Recuerdos que han muerto encarcelados
comían pesadillas para resistir.
Luego fueron solo huesos,
puros huesos,
sin conexiones
unos con otros,
otros con nadie.
Ni la soledad los mantenía unidos.
Solo huesos.
Cuando la vida se ha vuelto polvo,
¿cómo se le llama?
Viento.
Sergio Alejandro Cortéz
VILLA DOLORES, CÓRDOBA, ARGENTINA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario